Ruta por los Pirineos y norte de España en 8 días

¡Que nos gusta un viaje de ruta! En esta ocasión, hemos optado por ‘revivir’ un viaje que teníamos pendiente en 2020, pero que por culpa de la pandemia no pudimos realizar: una ruta por los Pirineos y el norte de España.

En esta ocasión, hemos modificado cosas con respecto al itinerario original, ya que íbamos a visitar pueblos de Cataluña, pero consideramos que es mejor dedicarles una visita aparte para poderlos disfrutar en su plenitud.

Partimos en avión desde Sevilla hasta Barcelona, y desde el mismo aeropuerto alquilaremos un coche. Visitaremos el Principado de Andorra, pueblos de la provincia de Aragón, Navarra, nos adentraremos en Francia y terminaremos en el País Vasco bordeando sus pueblos de la costa.

En nuestra ruta decidimos añadir un poco de todo: Balnearios de spa, ciudades, rutas de senderismo, tours gastronómicos… para hacer las visitas lo más amenas posibles. Si tienes alguna duda, no dudes en escribirnos un correo o ponerte en contacto con nosotros por las redes sociales para cualquier cosa. Esperamos que este itinerario os sirva un poco de inspiración si queréis realizar algo similar, imitarla o incluso mejorarla.

Día 1 – Andorra La Vella

puente de paris andorra

Nuestra primera parada de la ruta es visitar un nuevo país, concretamente el Principado de Andorra. Únicamente estaremos un día, así que para hacernos un poco a la idea de lo que supone este país, visitaremos su capital: Andorra La Vella.

Andorra la Vella es un coqueto pueblo montañoso, con unos 22.000 habitantes aproximadamente. Uno de sus principales reclamos turísticos es su estación de esquí, los balnearios termales y las tiendas.

Los impuestos en Andorra son muchísimos más bajos que en España o Francia, por lo que la convierte, como Gibraltar, en un constante trasiego de turistas que la visitan principalmente los fines de semana en escapadas cortas para hacer acopio de productos como alcohol, tabaco o ropa, ya que los precios son mucho más inferiores por este motivo.

Nuestro vuelo saldría de Sevilla dirección Barcelona. Allí, en el mismo aeropuerto alquilaríamos un coche y marcharíamos hacia Andorra la Vella, en un recorrido aproximado de unas 2 horas y media.

Andorra la Vella se puede conocer en un día tranquilamente, y uno de sus principales reclamos es el Balneario de Caldea (del que podéis sacar entradas aquí). Tampoco puedes perderte la avenida Meritxell, sus iglesias románicas y otros más detalles que os contamos más detalladamente en nuestros artículos.

Nuestro alojamiento en Andorra fue en Hotel Mola Park, un moderno hotel ubicado en Les Escaldes y justo enfrente del Balneario Caldea, por lo que la ubicación era inmejorable.

Día 2 – Aínsa, Fiscal, Broto y Torla

Aínsa

Dejamos atrás Andorra la Vella, y bien tempranito nos disponemos en carretera rumbo a la provincia de Aragón. Aquí, una de nuestras primeras paradas será Aínsa, un bello pueblecito amurallado, de estilo medieval con calles y fachadas empedradas.

Este idílico paraje se encuentra muy próximo al Parque Natural de Ordesa y Monte Perdido (que visitaremos al día siguiente). Aínsa es un pueblo muy coqueto, que puede visitarse en una mañana. Nos encantó perdernos por sus callejuelas y sus balcones adornados de macetas y flores que hacían un contraste muy bonito.

Su Plaza Mayor, su imponente castillo e Iglesia de Santa María o sus entrañables plazuelas fueron una de las cosas que más nos gustaron.

No te pierdas nuestro artículo, en el que hemos detallado aún más, todo lo que ver en Aínsa en esta ruta por los Pirineos.

Fiscal

arco portico janovas fiscal

Continuamos nuestra ruta por los Pirineos. Ya es un poco más de mediodía, así que nos disponemos a hacer una brevísima parada por otro de los pueblos más bonitos de la provincia de Huesca: Fiscal.

Nuestro objetivo de hoy es hacer noche en Torla, y hemos visto que hay un gran número de pueblos idílicos por el trayecto. No tendremos tiempo de verlos todos, así que en algunos haremos algunas paradas escuetas para ver lo más significativo. Algunos incluso no tienen apenas turistas y ni casi habitantes, pero conservan esa magia y ese encanto de la época ¡y es que parece no haber pasado el tiempo por ellos!

Como hemos dicho, nuestra siguiente parada es Fiscal. Aquí, visitamos el arco del Pórtico de Janovas, ubicado en una especie de plazuela pequeña rodeada por casas.

Broto

cascada sorrosal broto

Seguimos en ruta, y nuestra siguiente parada es el pueblo de Broto. Aquí, como ya no tenemos mucho tiempo y la noche comienza a echarse encima, vamos a tiro hecho y visitamos uno de los lugares más espectaculares: la cascada de Sorrosal.

La cascada de Sorrosal es un afluente del río Ara. A esta cascada se accede mediante un cómodo sendero de unos 5 minutos a pie y las vistas son sencillamente espectaculares. Eso sí, si queréis acercaros, acordaros de llevaros ropa impermeable, principalmente si no es verano porque saldréis mojados debido al enorme torrente de agua que cae desde cerca de 10 metros de altura.

Para los más atrevidos, existe una via ferrata del Sorrosal desde Torla, en el que se puede practicar barranquismo. Nosotros nos conformamos con sacar unas fotografías, que bajo nuestro punto de vista quedaron espectaculares.

Torla

torla huesca

Llegamos a nuestro último destino del día, el precioso pueblo de Torla, al que ya llegamos prácticamente de noche y no podemos apreciar todo su encanto, aunque hay que decir que pasear posteriormente después de la cena por sus callejuelas nos pareció sencillamente maravilloso.

Para la cena, optamos por hacerlo en Restaurante Pizzería El Taillon, donde evidentemente su especialidad son las pizzas, que preparan en un horno de leña y le da un sabor muy rico. Cuentan con una carta muy variada, donde también destacan los platos combinados que despachan en abundancia, y una amplia terraza con unas fantásticas vistas a los Pirineos, que nosotros no pudimos disfrutar al llegar de noche, y ser el mes de noviembre pues optamos por cenar dentro.

Nuestro alojamiento lo haríamos en Hotel Villa de Torla, un precioso hotel rural, de esos de los que te enamoras al instante y quieres quedarte bajo la lumbre de la chimenea oyendo contar historias de la zona a los locales del pueblo. Una cosa que nos gusto mucho, es que si quieres, puedes encargar en recepción, antes de las 21:00h en el día anterior, un picnic, por si quieres levantarte temprano y realizar una excursión.

Nosotros encargamos dos, al precio de 13€. Incluye bocadillo, dos piezas de fruta, una chocolatina, una botella de agua y un paquete de frutos secos.

Día 3 – Ordesa y Monte Perdido

ordesa monte perdido huesca

Nuestro tercer día de la Ruta por los Pirineos decidimos visitar el Parque Natural de Ordesa y Monte Perdido, en la provincia de Huesca. De Torla al Parque Natural llegamos más o menos en 5 o 10 minutos en coche, no tiene mucha pérdida. También existe la posibilidad de llegar en autobús, pero no operan hasta más del mes de octubre.

En concreto nos decidimos hacer la ruta de la cola de caballo. Sinceramente, es una ruta exigente, de cerca de 20 kilómetros de distancia de ida y vuelta, en la que tardamos aproximadamente unas 7 horas en terminarla (con sus paradas correspondientes)

Es una de las más completas, ya que atravesaremos bosques, veremos cascadas y saltos de agua, puentes, vegetación frondosa y por supuesto, el colofón final, la cascada de la cola de caballo. El recorrido en todo momento es alucinante, y parece que pudiéramos estar en cualquier bosque de Canadá.

Si quieres saber más sobre la ruta al detalle y nuestra experiencia. Visita nuestro artículo en el que te lo explicamos todo.

Tras la ruta, haremos unas 3 horas de carretera hasta Espinal Auzperri, ya en la comunidad de Navarra. Aquí nos alojaremos durante dos días en Apartamentos Irati, un lugar que aunque está algo alejado de todo, está a tiro de piedra de la Selva de Irati y Roncesvalles, nuestros próximos destinos.

El apartamento está perfectamente equipado, consta de dos plantas y lo que más nos gustó fue la boardilla del techo, donde escuchábamos llover por la noche o su balcón donde veíamos unas bonitas vistas del pueblo.

Día 4 – Selva de Irati y Pamplona

selva de irati sendero

Nuestro cuarto día por la ruta de los Pirineos nos hacía tener serias dudas sobre qué hacer, ya que la lluvia haría acto de presencia durante todo el día.

Pero como chicos precavidos valen por dos, fuimos bien equipados ante la previsión con este cubre-calzado impermeable, que nos permitió tener los pies aislados de la lluvia y el barro durante toda la ruta.

Partimos desde Espinal Auzperri, haciendo una brevísima parada en la Cascada de Landagoien para realizar unas fotografías y poner posteriormente rumbo a la Selva de Irati.

Una vez llegamos a la entrada, nos encontramos con una garita, donde debemos pagar por estacionar el coche en los diferentes puntos de aparcamiento, para facilitar el mantenimiento del parque.

La Selva de Irati tiene varias entradas, y diferentes rutas que realizar, nosotros entramos por Orbaitzeta y realizamos la ruta de Paraísos Erlan, ya que consideramos que es una, no sabemos si es de las más completas, pero de las que más cosas diferentes se ven.

Esta ruta, a diferencia de la del día anterior si la consideramos muy asequible para todos los públicos y se puede realizar en unas dos horas de trayecto circular. Los paisajes son impresionantes, sobre todo si se visita en otoño. La pena es que a nosotros nos cogió mucha lluvia durante la ruta que deslució un poco el paisaje entre los caminos de barro. Aún así, completamente recomendable.

Fábrica de armas de Orbaizeta

fabrica armas orbaizeta

Una vez concluida la ruta, a escasos 5 minutos nos desviamos para encontrarnos con la antigua fábrica de armas de Orbaizeta, que a pesar de únicamente quedar algunos vestigios de ella, sus paisajes son muy interesantes para echar unas fotografías.

Pamplona

Plaza del Castillo Pamplona

Llegamos a mediodía, y teniendo la ciudad de Pamplona a unos 30 minutos en coche, decidimos volver a hacerle una visita para probar algunos de sus pintxos, eso sí, con la tranquilidad de ver muchos de ellos mucho más vacíos que la vez anterior, algo que nos permitió degustarlos mucho más tranquilos.

Estuvimos en la famosa Vermutería Río, para probar sus célebres fritos de huevo y el pintxo de escombro del famoso Bodegón Sarria. Si tienes más tiempo y quieres echarle un vistazo sobre más cosas que ver en Pamplona, puedes ver nuestra experiencia en nuestra visita.

Tras ello, vuelta a Espinal Auzperri, donde saldríamos al día siguiente rumbo a Roncesvalles.

Día 5 – Roncesvalles, San Juan de Pie de Port y Bayona

Quinto día en nuestra ruta por los Pirineos, en esta ocasión, iremos bajando montaña, aunque a su vez iremos subiendo más y más en el mapa, hasta incluso cruzar la frontera con Francia.

Roncesvalles

que ver en roncesvalles

Nuestra primera parada es Roncesvalles, uno de los puntos clave del comienzo de una de las rutas del Camino de Santiago, además de ser lugar de la célebre batalla de Roncesvalles, donde Carlomagno perdió la oportunidad de devolver la Península Ibérica a los musulmanes tras su derrota.

Llegamos a primera hora de la mañana, y visitamos la iglesia de Roncesvalles. Posteriormente entramos en la colegiata para visitar la tumba del Rey Sancho, el claustro y tu tejado. Existen visitas guiadas que también incluyen la capilla de San Agustín o el Silo de Carlomagno, pero como estas eran a mediodía, decidimos no esperar tanto tiempo y poner rumbo hacia otro lugar.

San Juan de Pie de Port

que ver en san juan de pie de port

En nuestra segunda visita del día, cruzaremos la frontera con Francia para adentrarnos en San Juan de Pie de Port, un célebre y coqueto pueblecito francés, que también tiene una importancia capital en el Camino de Santiago, ya que por él, trascurre el camino francés.

Este singular pueblecito se puede visitar en una mañana o tarde, destacando algunas de sus principales atracciones locales, como la puerta de San Jacques, la ciudadela o la iglesia Nôtre-Dame.

Nos quedamos con sus pintorescas casitas de colores, sus calles adoquinadas y su afable ambiente tranquilo y reposado.

Bayona

catedral de bayona

Continuamos subiendo en nuestra ruta por los Pirineos hasta llegar a la costa, en esta ocasión llegaremos a Bayona, un precioso pueblo conocido por sus playas ¡y su chocolate! La pena es que cuando la visitamos era el mes de noviembre, y seguía cayendo un diluvio, así que tuvimos que resguardarnos buscando lo segundo. ¿Tampoco está mal, no?

A Bayona también se le conoce por su jamón, así que nuestro tour tuvo más de gastronómico que cultural. Aún así, existen muchas cosas interesantes que ver en Bayona, como su imponente catedral (sin dudas la más grande que vimos durante nuestra ruta), la Place des Cinq Cantons o la Rue des Basques.

San Sebastián

Hoy el viaje viene cargadito ¿eh? Pues íbamos a incluir Hondarribia, de hecho, estuvimos en ella para echar la tarde pero la lluvia era tan intensa que no íbamos a poder apreciarla como realmente se merece, así que decidimos refugiarnos en nuestro hotel para descansar y reponer fuerzas para el día siguiente.

Viajamos a San Sebastián, donde nos alojaríamos en el NH Collection Aranzazu. Lo bueno de los hoteles NH es que durante tus estancias acumulas puntos, que luego puedes canjear por euros de descuento en tus siguientes alojamientos. Así que una habitación premium nos salió por unos 38€ la noche.

Como llegamos temprano, aprovechamos para lavar y secar la ropa en uno de los laundry que había por el barrio de Antiguo. Así, únicamente viajaríamos de vuelta con la mitad de la maleta con ropa sucia.

Día 6 – Zumaia, Mundaka y Bermeo

Llegamos al sexto día, y nuestra ruta por los Pirineos (que ya de pirineos tienen bien poco) se iba acabando. Aunque eso sí, la lluvia nos seguiría acompañando, al menos hasta el mediodía, donde nos daría una pequeña tregua para disfrutar de algunos de los pueblos de la costa vasca.

Zumaia

playa de zumaia

Visitamos la localidad de Zumaia, donde haremos una visita express. El tiempo amaneció soleado pero una enorme nube negra hacía presagiar lo peor. Visitamos la famosa ermita de San Telmo en Zumaia, donde rodaron la famosa escena de la boda en la película ‘Ocho apellidos vascos’.

Aquí también se puede ver, en la playa de Itzurun el famoso flysh, un fenómeno geológico formado por la erosión del mar dejando un paisaje muy curioso y sin lugar a dudas pintoresco.

Mundaka

puerto deportivo mundaka

Nuestra siguiente parada sería en Mundaka, un precioso pueblo pesquero de Vizcaya donde el surf y sus olas de izquierda se han convertido en todo un auténtico referente mundial, algo parecido a lo que ocurre en la playa de El Palmar, en Cádiz.

Mundaka es un pueblo pequeño, que se puede ver en una tarde y nos fascinó rotundamente, ya que sus callejuelas, sus playas y aquellos barquitos en su puerto marítimo junto a casitas de colores nos hicieron enamorarnos perdidamente de ella. Además, el sol volvía a brillar a ratos, por lo que la felicidad y los paisajes soleados volvían a acompañarnos.

Almorzamos en ‘Donde Alejo Bar’, un par de pintxos y nos pareció todo correcto. Visitamos algunos puntos de interés, como la iglesia, la ermita o el puerto deportivo y nos dispusimos a visitar Bermeo, que prácticamente está a tiro de piedra.

Bermeo

puerto viejo bermeo

Nuestra última visita del día sería en otro de esos pueblos costeros del País Vasco que tanto nos gustan: Bermeo.

Una fuerte tradición con el mar une a este pueblo, consiguiendo un vínculo que se transmite en la personalidad de su gente e incluso su arquitectura. Impresionante el puerto deportivo, seguramente su estampa más fotografiada, nos recordó mucho a ese espíritu que respiramos en Castro Urdiales durante nuestra ruta por el norte de España.

El museo de los pescadores, la plaza Sabino Arana, su puerto viejo, o su puerta de San Juan son algunos imprescindibles que no deberías perderte. Aún así, no te pierdas nuestro artículo donde te explicamos nuestra experiencia mucho más detallada.

Después de eso, una hora en coche aproximadamente para llegar a Bilbao, donde estableceríamos sede los últimos tres días en el Hotel Gran Bilbao, que a pesar de estar un pelín alejado, tiene buenas conexiones con el tranvía y el autobús (hay una parada debajo) y se puede llegar al casco viejo en apenas 5 minutos.

Aquí nos juntaríamos con más miembros de nuestra familia, Jesús, Isabel y sus hijas Carla y Valeria, para recorrer esta preciosa ciudad durante el fin de semana.

La tarde-noche comenzaría fuerte, ya que pudimos conseguir entradas para asistir al Athletic-Cádiz en San Mamés, al que ya visitamos sus entrañas haciendo el tour en 2019, pero por fin lo podíamos hacer en Liga. Ambientazo nuevamente por los aledaños de Licenciado Poza y una victoria que nos llevamos en la maleta hicieron de aquel, un día inolvidable.

Pero no podíamos entretenernos mucho, a descansar, que mañana llegarían nuevas visitas.

Día 7 – Bilbao

Ria-Nervion-Bilbao

¿Qué decir de Bilbao que no hayamos ya dicho? Bueno, pues en verdad mucho, porque gracias a este nuevo viaje, pudimos completar algunas de las cosas que se nos quedaron pendientes en viajes anteriores, como subir al Mirador de Artxanda.

No podían faltar los clásicos: Museo Guggenheim, la Gran Vía, el casco viejo con sus 7 calles… ¡y mucho Txacolí!

En nuestro artículo sobre que ver en Bilbao tienes ampliada toda la información sobre los mejores sitios donde comer, que ver y qué hacer en la capital de Vizcaya.

Día 8 – San Sebastián

que ver en san sebastian

En nuestro último día, decidimos visitar San Sebastián, por lo que reservamos online los billetes de autobús para ir de Bilbao a San Sebastián en formato de ida y vuelta. El coche lo dejamos el día anterior y queríamos movernos con algo de más libertad con el transporte público.

Llegamos a San Sebastián a mediodía, y aunque la lluvia volvía a amenazar, no nos impidió disfrutar de ella y como en Bilbao, completar algunos de los lugares a los que no habíamos ido en nuestros viajes anteriores.

La calle Pescadería y 31 de agosto se convirtieron en nuestros fuertes. La mejillonería, el Baztán y alguno que otro sirvieron de excelente refugio con sus barras repletas de pintxos.

La playa de Zurriola y La Concha no perdían ni un ápice de belleza pese a los días grises. El palacio Miramar y el Peine de Los Vientos aguantaban estoicamente el manto de agua, mientras que la iglesia del Buen Pastor o la churrería Santa Lucía nos sirvieron de cobijo.

Vuelta al hotel, y a empacar las maletas, repletas de historias, aventuras, y senderos maravillosos. Un viaje tan vital como necesario en nuestras vidas, buscando una nueva normalidad de algo que se nos arrebató de golpe.

El norte no volvió a defraudarnos, el frío trajo el abrigo más certero y caliente a nuestro corazón. Y hoy, desde estas humildes líneas, queremos compartirlos con vosotros/as. Esperamos que os sirva de inspiración para vuestros futuros viajes por estas maravillosas lindes.

Más datos de la ruta

Número de días: 9 ( 8 noches)
Total presupuesto alojamientos: 486€
Coche utilizado: Seat Arona
Alquiler de coche: 170€ (Europcar)
Nº de personas: 2

Otras rutas que hemos realizado

Si quieres, puedes echarle el vistazo a otras rutas que hemos realizado

Deja un comentario

He leído y acepto la política de privacidad

Información básica acerca de la protección de datos

  • Responsable: Yasser Tirado
  • Finalidad: Gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Destinatarios: Tus datos los guardará Gmail, mi cliente de correo
  • Derechos: Acceder, rectificar, limitar y suprimir tus datos
  • Más información: Puedes ampliar información acerca de la protección de datos en el siguiente enlace:política de privacidad