ruta norte de españa

Ruta por el norte de España

¡Saludos viajeros/as! Hoy vamos a contaros como fue nuestra ruta por el norte de España.

Esta fue nuestro primer viaje organizado íntegramente por nosotros mismos en la que recorremos el norte de España desde Galicia hasta el País Vasco. En esta ocasión, decidimos no utilizar coche de alquiler y nos fuimos moviendo con transportes públicos ya que todo está muy bien comunicado.

Sabemos que nos dejamos muchos lugares imprescindibles, pero al no viajar en coche particular, tuvimos que realizar una ruta dependiendo de los horarios y de las comunicaciones entre los diferentes pueblos o ciudades.

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Consejos y recomendaciones antes de realizar una ruta por el norte de España

  • Elige bien la fecha en la que viajas. El norte suele ser lluvioso y podría chafar algunas visitas o encontrarnos con alguna carretera o acceso cortado por temporal. Lo idóneo es viajar en primavera o verano.
  • Aunque nosotros hicimos esta ruta en transporte público, con un coche podrás moverte libremente por otros pueblos con encanto cercanos que te interesen.
  • Lleva siempre calzado y ropa cómoda y no olvides algún impermeable (también para tu mochila si llevas).

Día 1 – A Coruña

que ver en A Coruña

Nuestra primera parada de nuestra Ruta por España fue A Coruña. La elegimos principalmente por ser una ciudad de la que conocíamos algo de algún viaje anterior y por ser la ruta más asequible en nuestro vuelo desde Sevilla.

Únicamente teníamos un día para disfrutar de esta maravillosa ciudad, así que decidimos exprimirla al máximo.

Decidimos pasear por su maravilloso paseo marítimo contemplando las playas de Riazor y Orzán. Quitándonos ya el estrés del vuelo entre charlas y fotografías llegamos a la Torre de Hércules, el faro más antiguo del mundo.

Torre de Hercules - Codigo Travel

Aquí el viento azota con fuerza feroz y bravo a orillas del Cantábrico, pero a su vez rezuma una sensación de naturaleza libre e indomable. Continuamos paseando entre los famosos dólmenes y recreándonos entre otras culturas mientras podíamos prácticamente saborear el salitre marino.

Después, cogimos el bus urbano buscando el centro histórico, donde nos recibió la estatua de María Pita, dándonos aún más la razón de esa forma ingobernable de aquel reducto norteño. Callejeamos y nos perdimos entre sus callejuelas, rincones y tiendas al abrigo de un clima un poco más confortable.

Una vez finalizado nuestro paseo, decidimos acabar el día visitando en cuatro caminos la mítica cervecería Estrella Galicia, el bar que más cañas tira de toda España. ¡Y no es para menos!

Entre pulpo a feira y cañas de Estrella Galicia decidimos acabar nuestra breve visita por Galicia, ya que nos tocaría madrugar a la mañana siguiente rumbo hacia Asturias.

Alojamiento en A Coruña

En esta primera ocasión, nosotros nos alojamos en Hostal Palas. Cumple su función sin grandes alardes, aunque está algo alejado del centro (20 minutos) nos vino bien por su cercanía con la estación de autobuses.

Si buscas una opción económica y bien comunicada para dormir en A Coruña, nosotros nos quedamos otras veces en el Hotel Coruña Mar, muy próximo al estadio de Riazor y con un precio muy asequible, además, tiene unas vistas preciosas a la playa de Riazor, por lo que lo tendrás a primera línea de playa.

Otra opción que te recomendamos y donde nos hemos quedado también en otros viajes es en el Hotel Cristal 2, muy cercano al primero y también bastante económico.

Día 2 – Oviedo – Cangas de Onís

Nos levantamos muy temprano, ya que nuestro bus Alsa salía a las 6:35h rumbo a Oviedo. Aprovechamos para dormir un poco más durante el viaje y así llegar más frescos a la capital ovetense, donde únicamente pasaríamos la mañana, aunque sería bien intensa.

Una vez llegamos, hicimos un alto en el camino para desayunar un voluminoso pincho de tortilla y comenzar a descubrir la ciudad.

Nuestra primera visita, la hicimos a la Catedral de Oviedo, un precioso edificio de estilo gótico que se transforma en uno de los lugares neurálgicos de la ciudad.

catedral de oviedo

La cultura no puede faltar en nuestras rutas, así que decidimos pasarnos por el célebre Teatro Campoamor. Y aunque por falta de tiempo no pudimos entrar a ver ninguna obra, visitar uno de los edificios más emblemáticos de Asturias ya merecía la pena.

También hicimos una parada en la Fuente de Foncalada, la cual está considerada como el monumento civil en uso continuado más antiguo de España.

mercado fontan oviedo

Decidimos meternos en el bullicio, y allí nos contagiamos de la vorágine de tránsito que tienen las zonas del Mercado del Fontán, repleto de puestos y locales de hostelería, que junto a sus casas de colores vivos hacen de aquel paseo un auténtico espectáculo de luces, sonidos y olores. ¡Imprescindible!

Una cuenta pendiente que tenemos es no haber tenido tiempo para disfrutar de La Gascona, una calle repleta de sidrerías donde se sabe a la hora que se entra, pero nunca a la que se sale. ¡Lo anotamos para nuestra próxima visita!

Tampoco perdimos la oportunidad de pasar por la conocida Plaza del Paraguas y relajarnos un poco antes de la comida por los jardines del parque Campo de San Francisco que cuenta con ¡55.000 metros cuadrados de zona verde!

cachopo oviedo

El hambre apremia a mediodía, así que decidimos probar el mítico cachopo asturiano. Lo hacemos en el bar La Lola. ¡Riquísimo!

Rumbo a Cangas de Onís

Después del almuerzo, cogimos otro Alsa que nos llevaría hacia Cangas de Onís, donde haríamos noche y nos quedaríamos hasta la tarde del día siguiente.

rio sella cangas de onis

Nos alojamos en el Hotel Águila Real, y nos llamó muchísimo la atención su calidad-precio (no fueron más de 35€) y en una habitación espectacular.

Paseamos mientras caía la tarde mientras el río Sella nos daba la bienvenida a ese coqueto y acogedor pueblo. Visitamos el Puente Romano y dimos un par de vueltas conociendo los alrededores.

Terminamos la tarde, esbozando nuevos proyectos venideros en las servilletas de la Sidrería El Ovetense mientras degustábamos por primera vez la auténtica sidra asturiana. ¡Una pasada!

sidra cangas de onis

Tras algunas botellas, decidimos cenar en el hotel restaurante Los Robles, donde el trato y la comida fueron muy agradables para regresar nuevamente hacia nuestro hotel.

Día 3 – Lagos de Covadonga – San Vicente de la Barquera

A la mañana siguiente, en nuestro tercer día de la ruta por el norte de España nos dirigimos hacia uno de nuestros lugares estrella del viaje: Los lagos de Covadonga.

Aquí tuvimos un pequeño percance, y es que habíamos visto que un bus subía y bajaba hacia Los Lagos, pero nos comentaron los lugareños que únicamente lo hacía en verano, y estábamos en el mes de marzo.

Por suerte, encontramos un simpático taxista, que se ofreció a subirnos hasta arriba, con las paradas que necesitásemos por 60€, algo que no dudamos en aceptar, y sinceramente, tras la experiencia, la inversión estuvo acertada, ya que el taxista aparte de llevarnos, traernos y hacer las paradas pertinentes en los diversos lugares nos estuvo contando historias del lugar.

panoramica lagos de covadonga

Quedamos asombrados ante la belleza de Los Lagos de Covadonga, un sitio sin dudas para disfrutar y pasar todo un día entero fotografiando una preciosa maravilla de la naturaleza.

También bajamos a las minas de Buferrera y contemplamos las maravillosas vistas del mirador de la Reina.

El taxista nos llevó después al famoso Santuario de Covadonga y a La Santina, la famosa fuente de los 7 caños, donde comprobamos lo fresca que llegaba el agua desde la montaña.

santuario de covadonga

Una vez de nuevo en Cangas de Onís, hicimos tiempo junto al bar que hay en el Puente Romano tomando un refresco con unas vistas espectaculares y un sol que acompañaba a un precioso día.

Rumbo a San Vicente de la Barquera

Panoramica San Vicente de la Barquera

Tomamos un Alsa hasta Arriondas y posteriormente cogimos la Feve hasta San Vicente de la Barquera una hora después llegando allí casi al anochecer.

La estación de San Vicente estaba casi en la nada, así que llamamos un taxi para que nos dejara en nuestro alojamiento: Posada Punta Liñera, un lugar fantástico y tranquilo al abrigo del mar y la naturaleza. 100% recomendado.

Posada Punta Liñera San Vicente de la Barquera

Bajamos al pueblo a conocer un poco sus callejuelas y los alrededores del Castillo de San Vicente. Cenamos algo de pescado de la zona y nos fuimos a dormir, ya que al día siguiente nos esperaría otro de los grandes platos fuertes del viaje.

Día 4 – Potes – Fuente Dé

Nos despedimos de San Vicente de la Barquera aprovechando la mañana para hacer algunas fotos y ver la estampa del pueblo con los rayos del sol, algo que nos permitió apreciar la bella silueta de este entorno cántabro.

Cogimos un bus de la compañía Palomeras hacia Potes, en un camino sinuoso por desfiladeros repletos de curvas y un paisaje realmente asombroso.

que ver en potes

Potes parece como aquellos pueblos de cuentos de navidad repletos de magia. Es sin duda uno de los lugares con más encanto que hemos visitado. Nos alojamos en el Hotel Valdecoro y nuevamente la experiencia fue fantástica.

Estuvimos callejeando por Potes, conociendo todas sus entrañas para posteriormente subir hacia el teleférico de Fuente Dé, en Los Picos de Europa.

Nuevamente otro pequeño percance con los horarios y autobuses que no habían, algo que conseguimos solucionar gracias a la gestión de los lugareños que nos hicieron sitio en un bus escolar que llevaba a los niños por las aldeas colindantes.

Panoramica Fuente De

Finalmente conseguimos llegar al teleférico de Fuente Dé y observar todo el valle del Liébana y los Picos de Europa bajo la inmensidad de la nieve. Una postal maravillosa sin lugar a dudas y totalmente recomendable.

Para la vuelta, llamamos un taxi que nos dejó de nuevo en Potes. Tras más fotografías por el pueblo decidimos cenar en la Taberna La Barrica.

Día 5 – Santillana del Mar

santillana del mar

En nuestro quinto día de la ruta por el norte de España, continuamos visitando la provincia de Cantabria, en esta ocasión le tocaría el turno a Santillana del Mar.

Para ello, desde Potes tomamos un bus hacia Torrelavega, y de allí, en la misma estación de autobús enlazaríamos con Santillana del Mar.

Alojamiento en Santillana del Mar

Nuestro alojamiento en Santillana lo hicimos en el Hotel Colegiata, un fantástico complejo rural a la entrada del pueblo que incluía desayuno con unas preciosas vistas. ¡Totalmente recomendado!

Aunque cometimos quizás un leve error en nuestra visita a Santillana del Mar, y es que al ser un pueblo pequeño, posiblemente nos hubiera bastado una mañana y parte de la tarde para verlo al completo y no hubiésemos necesitado hacer noche.

Paseamos por ese maravilloso entramado pedregoso y quedamos absolutamente fascinados por la belleza de todos los rincones, especialmente los lugares más icónicos como la Plaza Mayor o la famosa Colegiata de Santa Juliana, de donde se muestran las fotos más conocidas.

calles santillana del mar

Para el almuerzo, un lugar perfecto es Casa Cossío, un magnífico restaurante de dos plantas de ambiente familiar y comida casera.

Por la tarde noche, al ser un día entre semana, la actividad del pueblo era escasa, por lo que decidimos tomar algo en un bar para matar las horas.

A la hora de cenar, nos costó encontrar algo abierto, así que lo hicimos en la Pizzería Bitina y pedimos para llevar.

TIP VIAJERO: Si os gustan los licores para después de las comidas os recomendamos ‘Sierra del Oso’, de la comarca de Liébana.

Día 6 – Santander

Después de un fantástico desayuno contemplando el verde de Santillana del Mar, cogimos un bus con destino a Santander, para visitar la capital cántabra.

Alojamiento en Santander

Para nuestro alojamiento en Santander, elegimos Pombo B&B. Lo elegimos por su magnífica ubicación (en plena Plaza Pombo, una de las más céntricas).

El alojamiento había sido reformado antes de nuestra visita, pero se notaba que tenía ya sus años. No obstante, cumplió con su cometido. Económico y con desayuno incluído.

Entrábamos ya en una gran urbe, dejando atrás la tranquilidad de los entornos rurales. Santander ofrece una amplia variedad de lugares y rincones que ver para disfrutarla.

Playa de Santander

Caminamos por el muelle Calderón, donde nos encontramos las célebres estatuas de los niños raqueros.

Siguiendo la costa, en un paseo tranquilo y sosegado visitamos la Playa de la Magdalena y allí su famoso parque marino, donde se pueden ver pingüinos.

Fundamental la subida al Palacio de la Magdalena y contemplar sus maravillosas vistas. Es ideal para relajarse un rato después del paseo.

Palacio de la Magdalena Santander

Luego, seguimos camino de la playa del Sardinero, su imperial casino y llegamos hasta el estadio de fútbol del mismo nombre.

Día 7 – Castro Urdiales

Nuestra última parada por la comarca cántabra la haríamos en Castro Urdiales, un pequeño y coqueto pueblo marinero que nos enamoró a primera vista.

Alojamiento en Castro Urdiales

Castro Urdiales es un pueblo pequeño, así que no tendrás muchos problemas en encontrar un alojamiento acorde a tus necesidades próximos al centro de la ciudad.

Nosotros te recomendamos la Hostería Villa de Castro. Muy próximo a la línea de playa, con un personal muy simpático y habitaciones muy bien cuidadas.

Comenzamos conociendo Castro Urdiales a través de su playa de Ostende hasta llegar a sus acantilados, un auténtico remanso de paz que hacen conectar el mar y la tierra de manera sublime.

Acantilados Castro Urdiales

Continuamos viendo las piscinas naturales que se forman entre las rocas y el mar, una auténtica maravilla.

Para almorzar, en nuestro alojamiento nos recomendaron comer en ‘Marisquería Alfredo’, donde probamos varias especialidades del mar y algunos pintxos muy ricos.

Luego visitamos algunos de los lugares más icónicos de la ciudad, como el Castillo Faro de Castro Urdiales, el puente medieval o la Iglesia de Sta Mª de la Asunción.

que ver en castro urdiales

A la tarde, tomamos unas copas por el paseo marítimo (el ya extinto Old Jazz) y decidimos cenar por la zona de bares. Muy recomendable ‘La bodeguita esmeralda’, donde nos trataron muy bien. También tapeamos en ‘El Refugio’.

Día 8 – San Sebastián

Llegamos a nuestro penúltimo día de nuestra ruta por el norte de España, y en esta ocasión llegaríamos al País Vasco, más concretamente a San Sebastián.

Decidimos visitar primero San Sebastián, a pesar de estar más alejado porque nuestro avión de regreso salía de Bilbao, y preferimos hacer la última noche en el lugar de regreso.

Durante nuestra estancia en San Sebastián, elegimos Pensión Atxiki.

Está a pocos minutos a pie de la playa de Gross y muy cerca del Kursaal. Quizás no esté muy próximo a lo que es el centro histórico, pero la proximidad con la playa, su precio y el exquisito trato de sus anfitriones hacen que merezca la pena recomendarlos.

que ver en san sebastian

Dicen que San Sebastián es una de las ciudades más bonitas de España, y no tenemos ninguna duda. La elegancia de sus edificios, la luz que irradia con el mar Cantábrico indomable al fondo la convierten sin dudas en uno de nuestros destinos preferidos.

Caminamos por la playa de Gross, donde vimos el gran ambiente surfero, paseamos por el Kursaal y nos adentramos en el casco histórico.

Y por supuesto, nos fuimos de pintxos, una de esas cosas que teníamos marcadas en rojo en tareas por hacer de nuestra ruta. Quedamos maravillados con las barras del Baztan o la solera del bar Gorriti (a los que volvimos a regresar en otras ocasiones).

Casco-Viejo-San-Sebastián

Luego, subimos al Monte Urgull, donde flipamos con las vistas (y con un pequeño felino que se hizo nuestro amigo). Ya teníamos la comida en los tobillos después de la caminata, así que caminamos por la majestuosa Playa de la Concha.

Llegamos a la playa de Ondarreta y visitamos el célebre monumento del peine de los vientos, donde la simbiosis entre el mar y la roca es todo un espectáculo.

Peine-de-los-vientos

Día 9 – Bilbao

Nuestro último día de la ruta por el norte de España lo dedicaríamos a Bilbao.

Comenzamos en Plaza Moyúa debido a la céntrica ubicación de nuestro alojamiento. Paseamos por la Gran Vía viendo las tiendas y los grandes edificios hasta que fuimos buscando la ría de Nervión para llegar al Museo Guggenheim, la araña y el famoso perrito Pupi.

Ria-Nervion-Bilbao

Continuamos la vera de la ría hasta llegar andando a San Mamés, que por entonces se encontraba en construcción, aunque años más tarde conseguimos visitarlo y realizar el tour por San Mamés.

Como somos muy futboleros, decidimos hacer el recorrido inverso a las previas del Athletic Club, caminando por la célebre calle de Licenciado Poza, repleta de bares y restaurantes.

Nuestro alojamiento en la capital vizcaína lo ubicamos en esta ocasión en el Hotel Plaza.

Sinceramente, parece más un hostal de buena categoría más que un hotel propiamente dicho, aunque la verdad su perfecta ubicación con el centro y su precio nos hicieron pensar que la elección fue correcta.

Actualización: Ahora se llama Bilbao Central Hostel, y ha cambiado el formato.

araña bilbao

Paramos en el bar Okela, sede de la peña Joseba Etxeberría, un sitio donde los pintxos de tortilla son de otra dimensión ????

Por la tarde, pasamos por el Palacio de Ibaigane, sede del Athletic Club de Bilbao, pasamos por el famoso puente Zubizuri y nos dirigimos al casco viejo.

Allí, repusimos fuerzas con algo calentito en el Bar Argoitia para perdernos por las famosas 7 calles y toda la magia del centro de la capital.

Para la cena, repusimos energías en Bihotz Zuri-Gorria, donde el jamón serrano tenía un lugar preferente.

Ruta por el norte de España ¿merece la pena?

✅ LO MEJOR: El abanico de diferentes escenarios que nos ofreció la ruta. Desde grandes urbes a pueblos remotos.

LO PEOR: Al viajar en temporada baja y no contar con coche propio algunos horarios o lugares se vieron condicionados a ser visitados o descartados.

Evidentemente una ruta por el norte de España resulta prácticamente imposible de realizar en una semana.

Además, al ser una de nuestras primeras incursiones por el norte en nuestros primeros viajes, decidimos visitar algunos de los lugares más icónicos y conocidos y no viajar en coche particular, algo que nos demostró la gran red de transporte público que tiene el norte de España.

Somos conscientes de que nos hemos dejado muchos lugares imprescindibles que merecen mucho la pena ver, e incluso por encima de otros que hemos mostrado en esta guía…

Pero poco a poco, motivos de más para ir conociéndolos todos. ¿Merece la pena realizar una ruta por el norte de España? ¡Rotundamente sí! Os enamorarán sus paisajes verdes, sus lugares de paz, su gente, su gastronomía… ¡Lo tiene todo!

¿Y vosotros, qué otras rutas por el norte de España nos recomendáis?

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